domingo, 11 de mayo de 2008

El Bombardeo de Granollers.

Hasta el 31 de mayo de 1938, la ciudad de Granollers no había sido nunca bombardeada. Pero inesperadamente, a las 09:05 h de ese día, cinco aviones italianos Savoia SM.79 dejaron caer su carga mortífera sobre el centro de la ciudad. El objetivo del bombardeo era, en teoria la central eléctrica. Además en los alrededores había algunos aeródromos ( La Garriga, Llerona y l´Ametlla ); en Granollers también había algunos posibles objetivos militares como las dos estaciones de ferrocarril, una escuela de fuerzas blindadas y una pequeña industria de guerra con unos 45 obreros..

Pero estos cinco aviones dejaron caer sus bombas en pleno centro de la ciudad, cuando se estaba celebrando el mercado. El bombardeo cesó a las 09:06 h, sólo un minuto, el suficiente para sembrar el terror.

Se lanzaron 40 bombas de 100 kg, 10 de 20 kg y 10 de 15 kg, destruyendo más de 80 edificios. La “Porxada” fue destruida; las bombas impactaron en el carrer Gran, en Josep Anselm Clavé, en la plaça de Maluquer i Salvador, al carrer Espí i Grau en la Fonda Europa y edificios anejos, en la calle de Marià Sans, en la de l'Enginyer, en la calle de Barcelona, en el carrer Nou, en la placeta de Sant Roc, en la calle Santa Elisabet, en el carrer de Sastre, a la plaça de les Olles, al Portalet, carrer de Conestable de Portugal; al carrer del Lliri, al carrer de Pinós; al carrer de Josep Umbert; al carrer Cabdill Pere Joan Sala o carrer del Sol; als carrers Corró o Layret, Travesseres, Catalunya, Girona; a l'Hospital de Granollers, a lo largo de l'avinguda Joan Prim y en el Camí Vell de Canovelles.

El número de muertos fue muy elevado; la enorme cantidad de heridos hizo que muchos fueran trasladados a los hospitales de otras ciudades como La Garriga, Vic, Centelles o Barcelona. El número total de muertos fue de 224; de ellos 41 eran niños, 87 mujeres y el resto hombres. Quedaron 30 cadáveres totalmente destrozados, de los cuales no se pudo ni identificar ni sexo ni edad

En la actualidad basta con un mapa del centro de la ciudad para poder pasearse por los enclaves arrasados que, afortunadamente, han sido reconstruidos.















Vistas de la Porxada inmediatamente después del bombardeo y en la actualidad.