miércoles, 10 de septiembre de 2008

Bahía de Hakata. Japón detiene la invasión mongola.

Los guerreros mongoles llegaron a Beijing en el año 1215 y se establecieron como gobernadores de China bajo el nombre de la dinastía Yuan. Kublai Khan, jefe de la dinastía, ocupó el trono imperial chino desde 1260 hasta su muerte en 1294. La expansión mongol no se limitó a la Eurasia continental, ya que Kublai Kan y sus soldados se adentraron en el océano Pacífico para incluir Japón a su reino.

Para los chinos, el archipiélago japonés era un grupo de islas orientales situadas en la zona del “sol naciente”. Este nombre implicaba lejanía desde el punto de vista del centralismo chino e indicaba el estatus tributario de los habitantes del Japón. El Kan utilizó en un primer momento la diplomacia para instar a los gobernantes japoneses a rendirse voluntariamente a la autoridad mongol, para lo cual envió cinco misiones entre 1268 y 1273. Cuando los esfuerzos diplomáticos no dieron sus frutos y algunos de los emisarios mongoles fueron asesinados en Japón, Kublai Kan decidió usar la fuerza.


El Kan envió a unos 25000 guerreros a Corea y presionó al sumiso emperador coreano para que reclutase un ejército de 15000 hombres y creara una flota de 900 embarcaciones capaces de transportar a los hombres, caballos y artillería a Kyushu, la más occidental de las islas japonesas. En noviembre de 1274 la flota partió rumbo a Japón, sin embargo después del desembarco de las tropas en Kyushu, la flota no sólo encontró la resistencia de los guerreros del norte de la isla, sino también una tormenta que hizo estragos entre los buques ( el llamado por los japoneses viento divino o “Kamikaze” ) que hizo perder a los invasores cerca de 13200 hombres,

En 1281 el Kan reintentó la invasión de nuevo con una flota aún más numerosa. En esta ocasión Kublai Kan no podía confiar únicamente en los auxiliares coreanos y tuvo que reclutar un numeroso contingente de hombres del sur de China. La llamada Flota del Norte, compuesta por 70000 soldados mongoles y coreanos a bordo de un millar de barcos partió en primavera de 1281. Por su parte, la Flota del Sur, con 3500 embarcaciones y 100000 hombres todavía no estaba lista.

Lo Flota del Norte comenzó el desembarco en el norte de Kyushu el 23 de junio de 1281. Los detalles de sus movimientos entre ese día y el mes de agosto del mismo año permanecen rodeados de incógnitas, no obstante parece ser que la invasión tenía como objetivo arrollar las defensas costeras japonesas desde tierra firme en lugar de atacar directamente desde el mar, ya que los guerreros japoneses de Kyushu habían intensificado sus esfuerzos defensivos desde la invasión de 1274. El archipiélago se encontraba al mando de guerreros de élite cuyos líderes habían establecido sus cuarteles generales en la ciudad provincial de Kamakura, cerca de Tokio, a más de 1000 Km de la zona de guerra. Los gobernantes de Kamakura eran conscientes de la vulnerabilidad estratégica del norte de Kyushu, centro tradicional de las relaciones de Japón con el continente. Por ello enviaron hombres para proteger y fortificar los puertos importantes desde el punto de vista militar y para formar flotillas de guardacostas.


El centro de una larga línea de defensa era la ciudad portuaria de la bahía de Hacata, en la costa norte de Kyuhsu. Esta línea resultó ser lo suficientemente fuerte para frenas a los invasores hasta mediados de agosto. Permitió que las pequeñas embarcaciones japonesas penetrasen en los flancos de las flotas del Norte y del Sur, ya combinadas, y destruyesen algunos barcos enemigos. Si bien parece que ninguna de las partes quedó a la deriva, durante la noche del 14 al 15 de agosto de 1281 se formó otra tormenta “Kamikaze” que empujó a la flota mongol, de forma apretada y desordenada, a la bahía de Acata. Al parecer murieron 12000 coreanos y 30000 mongoles, mientras que la Flota del Sur perdió a la mayor parte de sus 100000 hombres.

Tras el desastre, Kublai Kan ordenó crear una nueva flota, sin embargo una rebelión acaecida en 1286 le obligó a posponer su construcción. El sucesor de Kublai, Timur acabó desechando el plan de invasión.