martes, 16 de septiembre de 2008

Batalla de Narva. 20 de noviembre de 1700. Tropiezo de Pedro el Grande.


El ascenso al trono de Suecia de Carlos XII suscitó entre las potencias vecinas las expectativas de poner fin a la supremacía sueca en la zona del Báltico. En 1700 el zar Pedro el Grande invadía Ingria, Augusto de Polonia el principado de Livonia y Federico IV de Dinamarca invadía primero el ducado de Holstein y la parte meridional de Suecia. Acababa de comenzar la Gran Guerra del Norte, que se alargaría hasta 1721 y que terminaría con el fin de la supremacía sueca en favor de la rusa.


Carlos XII


El primer gran enfrentamiento de la guerra tuvo lugar en Narva, en donde el ejército ruso concentró sus fuerzas en la toma de esta fortaleza que protegía un paso sobre el río Narova y guardaba los accesos occidentales a Estonia. El asedio dio comienzo en septiembre de 1700 pero se dirigió de una manera equivocada. Las líneas de las fortificaciones defensivas eran demasiado largas ( unos 6,5 Km ) y se hallaban dominadas por promontorios exteriores. En octubre, Pedro el Grande contaba con una fuerza de 24000 hombres para sitiar la fortaleza, pero al mes siguiente levantó el campamento cuando Carlos XII de Suecia avanzó para socorrer la plaza.



El 20 de noviembre, los 11000 suecos avanzaron con gran rapidez, sin dar tiempo a los rusos a desplegar sus 177 cañones y morteros, y penetrando en dos columnas a través de las trincheras rusas. Los suecos enseguida desataron un combate cuerpo a cuerpo y mostraron su habilidad en el manejo de la bayoneta. Una tormenta de nieve caía directamente sobre los rostros de los defensores y la posición de los rusos se vino abajo, la caballería de flanco izquierdo emprendió primero la huída. Las tropas del flanco derecho también huyeron e intentaron cruzar el puente sobre el Narova, ocasionando su hundimiento por su excesivo peso. Las restantes unidades se vieron obligadas a rendirse.


Pedro el Grande



Los suecos sufrieron unas 2000 bajas, los rusos entre 8000 y 10000, y todas su artillería. Como sucedió en Viena en 1683, Narva demostró la vulnerabilidad que podía tener un ejército de asedio mal dirigido e insuficientemente desplegado ante un intento de socorro.